El IVA y los impuestos en la gasolina española: cuánto pagas al Estado por litro
Publicado el 29/10/2026
Cuando repostas gasolina en España, estás pagando mucho más que el coste del petróleo, el refino y la distribución. Una parte significativa del precio en el surtidor son impuestos. Desglosarlo ayuda a entender por qué la gasolina es cara en España y qué puede o no puede hacer el Gobierno para abaratarla.
Los dos grandes impuestos sobre la gasolina
El precio de la gasolina en surtidor está compuesto por varios elementos, pero los impuestos principales son dos:
- Impuesto Especial sobre Hidrocarburos (IEH): es un impuesto fijo por litro, independiente del precio del crudo. Para la gasolina sin plomo de más de 98 octanos, el tipo estatal es de 0,4348 €/L. Para la de 95 octanos, el tipo es de 0,4048 €/L. Además, las Comunidades Autónomas pueden añadir un tramo autonómico de hasta 0,048 €/L adicionales.
- IVA (21%): se aplica sobre el precio total del combustible, incluyendo el IEH. Es decir, pagas IVA también sobre el impuesto especial, lo que amplifica el impacto fiscal total.
El desglose completo de un litro de Gasolina 95 a 1,60 €/L
- Precio del crudo refinado (coste de producción): ~0,40 €/L
- Transporte, distribución y margen del distribuidor: ~0,10 €/L
- Margen de la gasolinera: ~0,05-0,10 €/L
- Impuesto Especial sobre Hidrocarburos (tramo estatal + autonómico medio): ~0,43-0,45 €/L
- IVA 21% sobre todo lo anterior: ~0,28 €/L
- Total impuestos: aproximadamente 0,72-0,73 €/L → casi el 45% del precio total
¿Puede España bajar el precio con impuestos?
Técnicamente sí. El Gobierno tiene margen para reducir el tramo autonómico del IEH (limitado) o el tramo estatal, sujeto a los mínimos europeos (la Directiva 2003/96/CE fija un mínimo de 0,3590 €/L para gasolinas de más de 95 octanos). España no puede reducir el IEH por debajo de ese mínimo sin incumplir la normativa europea. El IVA tampoco puede bajarse del tipo general del 21% para combustibles según las reglas de armonización del IVA en la UE, aunque hay excepciones técnicas que han estado en debate.
Las bonificaciones temporales y su coste
En 2022, el Gobierno español aplicó una bonificación de 0,20 €/L que reducía el precio en surtidor directamente. Esta medida costó al Estado más de 2.000 millones de euros en pocos meses y fue eliminada progresivamente. Es el ejemplo más reciente de cómo el Estado puede intervenir en el precio de la gasolina cuando la situación política lo justifica.
Para minimizar el impacto de los impuestos que no puedes controlar, al menos ahorra en el margen que sí puedes controlar: el precio de la gasolinera. Compara en preciodelagasolina.es.