Gasolina de verano vs invierno: por qué cambia la fórmula y qué efectos tiene
Publicado el 17/10/2026
La gasolina que repuestas en enero no es exactamente la misma que la de agosto, aunque tengan el mismo nombre y precio similar. Las refinerías ajustan la composición del combustible según la estación del año para optimizar el rendimiento en diferentes condiciones de temperatura. Esta práctica, obligatoria en la UE, tiene efectos concretos que el conductor puede notar.
La presión de vapor: la variable clave
La propiedad más importante que se ajusta entre estaciones es la presión de vapor Reid (RVP), que mide la volatilidad del combustible: su tendencia a evaporarse. La RVP se regula por normativa europea (EN 228) con diferentes límites según la estación:
- Gasolina de verano: RVP máximo de 60 kPa en España (zona C climática). Baja volatilidad para reducir la evaporación en el calor.
- Gasolina de invierno: RVP máximo de 95 kPa. Mayor volatilidad para facilitar el arranque en frío.
Por qué el verano necesita menor volatilidad
Con temperaturas altas, una gasolina muy volátil formaría burbujas de vapor en las tuberías de combustible (vapor lock), impidiendo el correcto funcionamiento del sistema de inyección. Además, la evaporación en el depósito contribuye a las emisiones de compuestos orgánicos volátiles (COV), reguladas por la directiva europea de calidad del aire.
Por qué el invierno necesita mayor volatilidad
En frío, el combustible debe vaporizarse rápidamente para mezclarse con el aire y garantizar el arranque del motor. Si la gasolina es poco volátil a 0°C, el motor tiene dificultades para arrancar y funciona de forma irregular hasta que se calienta. La gasolina de invierno, al contener más fracciones ligeras y volátiles, facilita este proceso.
El efecto en el consumo y la energía
Las fracciones ligeras y volátiles que se añaden en invierno tienen menor contenido energético que las fracciones más pesadas que predominan en verano. Por eso la gasolina de invierno tiene aproximadamente un 1-2% menos de energía por litro que la de verano. Este efecto es pequeño pero real: puede suponer entre 0,05 y 0,1 L/100 km adicionales en invierno, independientemente de otros factores de consumo como el frío del motor.
La transición entre formulaciones
El cambio entre gasolina de verano e invierno no ocurre de forma abrupta un día concreto. Las refinerías hacen la transición de forma gradual (típicamente durante varios días en primavera y otoño), y en la red de distribución puede haber gasolina de diferente especificación mezclada durante algunas semanas. Esta variación en la composición es completamente normal y no causa problemas en los coches modernos. Compara precios y reposta al mejor coste en preciodelagasolina.es con independencia de la estación.