Cómo preparar el coche antes de un viaje largo para gastar menos gasolina
Publicado el 08/08/2026
Agosto es el mes del gran desplazamiento en España: millones de coches salen hacia la costa, la montaña o el pueblo. Un viaje de 400 o 500 km es una oportunidad perfecta para ver el impacto real de pequeñas deficiencias del vehículo que en los trayectos cortos diarios pasan desapercibidas. Unos 20 minutos de revisión antes de salir pueden ahorrarte entre 3 y 8 litros de gasolina durante el trayecto, lo que a los precios actuales equivale a entre 5 y 14 euros.
Los neumáticos: lo más importante y lo más olvidado
La presión de los neumáticos es el factor que más se descuida y que más impacto tiene en el consumo. Un neumático con 0,5 bar menos de la presión correcta añade entre un 2 y un 4% al consumo de combustible, y a 120 km/h puede aumentar el riesgo de reventón por el calor que genera la deformación excesiva de la goma.
Antes de un viaje largo, infla los neumáticos en frío (con el coche parado al menos 3 horas o habiendo rodado menos de 2 km). Los valores recomendados están en la etiqueta dentro de la puerta del conductor o en el manual. Para viajes largos con carga completa, muchos fabricantes recomiendan añadir entre 0,2 y 0,4 bar sobre los valores normales: consulta la tabla de presiones de tu manual, que suele incluir valores distintos según la carga.
Aceite y filtro de aire
El aceite del motor en buen estado y al nivel correcto reduce la fricción interna. Con el coche parado y en llano, comprueba el nivel con la varilla: debe estar entre las marcas mínimo y máximo, y el aceite no debe verse negro como brea (si lo está y toca revisión, hazla antes del viaje). Un motor con aceite degradado trabaja con más fricción y consume más.
El filtro de aire obstruido por polvo y suciedad limita la entrada de aire al motor, obligándolo a quemar más combustible para generar la misma potencia. Un filtro sucio puede suponer hasta un 10% más de consumo en casos extremos. Si no recuerdas cuándo se cambió el último, consúltalo en el libro de revisiones; suelen durar entre 20.000 y 30.000 km.
El maletero y el portaequipajes de techo
Cada 100 kg adicionales en el coche suponen aproximadamente un 0,3-0,5 L/100 km más de consumo en carretera. Para un viaje de 500 km, 100 kg de más son unos 1,5-2,5 litros extra: entre 2,5 y 4 euros. Viaja solo con lo necesario y deja en casa lo que no vas a usar.
El portaequipajes de techo merece mención especial: incluso vacío, aumenta la resistencia aerodinámica del coche. Cargado y a 120 km/h, puede aumentar el consumo entre un 15 y un 25%. Si no es imprescindible, quítalo antes del viaje o usa una caja de techo aerodinámica homologada. Los portabicicletas traseros son algo menos perjudiciales que los de techo, pero también añaden resistencia al viento.
Climatización, velocidad y planificación de la salida
El aire acondicionado en un trayecto largo puede añadir entre 0,5 y 1,5 L/100 km al consumo. Salir temprano —antes de las 8:00— permite aprovechar las temperaturas más bajas de la mañana, reduciendo la demanda del AC durante las primeras horas del trayecto, que suelen ser las más largas.
Mantener una velocidad constante de 100-110 km/h en vez de 120-130 km/h puede reducir el consumo entre un 15 y un 25% en autopista. Usar el control de crucero en tramos rectos ayuda a mantener esa velocidad sin las pequeñas aceleraciones involuntarias que se producen al conducir manualmente.
Para planificar el repostaje en ruta, en preciodelagasolina.es puedes consultar los precios de las gasolineras a lo largo de tu camino antes de salir, evitando pagar más en las áreas de servicio de autopista cuando hay alternativas más baratas en las salidas cercanas.